El siglo XVII fue para España un siglo muy difícil, pero en pleno periodo barroco, Cervantes, lleva a la literatura su gran personaje de Don Quijote de la Mancha, novela de caballería protagonizada por un héroe de gran fortaleza física y, un hábil manejo de armas, queriendo entregar a los demás y especialmente a las personas heterotrópicas su sabiduría, demostrando su valentía, e inspirándose y motivándose por el amor de una dama, dueña de su fiel corazón.

“Todo caballero hará valer el derecho de los inocentes que tuvieron, tienen y tendrán la suerte de ser salvados por él ante cualquier peligro”.

Don Quijote era un hombre de bastante edad, que permanecía montado en su flaco caballo, Rocinante y, acompañado de su escudero, (Sancho Panza), totalmente opuesto a él. Don Quijote cambia su realidad para convertirla en una vida que él imagina.

En el siglo XVII, la sociedad española estaba dividida; la nobleza y el clero conservaban sus privilegios y sus tierras, mientras que los campesinos sufrían una gran crisis económica.

Cervantes descansa de todo el marco social, de todo el caos en el que estaba viviendo, haciendo a Don Quijote de la Mancha, un personaje que al final deja un mensaje bastante fuerte que puede describir lo que él estaba viviendo.

Realizado por María Ximena Barreiro

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